Es muy común
hoy en día al ir caminando por la calle encontrar a toda clase de personas utilizando
una infinidad de dispositivos electrónicos desde celulares o reproductores mp3
hasta pantallas táctiles en las taquillas de cine desde las que podemos escoger
el horario, asiento y sala de la película que esperamos ver. Todos estos
dispositivos electrónicos nos hacen la vida mucho más cómoda y placentera por
medio de sus complejos sistemas de programación que han ido creando un vinculo
más estrecho entre hombre y maquina, gracias a que el hombre (sea por su
potencial de ingenio o por desear parecerse a su creador) ha intentado emular
poco a poco el funcionamiento del cerebro humano para poder replicarlo en sus
creaciones. Todo esto que apenas unos 50 años atrás solo era una idea
fantasiosa que solo podía concebirse con libros o películas de ciencia ficción,
ahora es una innegable realidad, ya que cada día las maquinas con cierta
cantidad de inteligencia artificial reemplazan poco a poco a las personas en
funciones básicas desde el pago de un boleto de estacionamiento hasta una
super computadora programada para vencer a los mejores jugadores de ajedrez del
mundo. Sin embargo todas estas maravillas nos hacen preguntarnos, ¿Cuáles son
los retos a los que se enfrenta la inteligencia artificial en su camino a
ayudar a crear una sociedad utópica como en las novelas y películas?
Actualmente
uno de los mayores problemas de la inteligencia artificial tiene una dualidad
sobresaliente, por un lado los circuitos y componentes electrónicos que tenemos
en la actualidad no pueden resolver las exigencias de los algoritmos avanzados
sin llegar a ser excesivamente costosos y aparatosos, esta, de momento es una
de las barreras más grandes que afronta el desarrollo del ideal final de la
inteligencia artificial (Crear en últimos términos un robot a imagen y
semejanza del ser humano y con capacidad
propia para resolver tareas desde simples hasta complejas, con un fuerte
sentido de razonamiento y auto aprendizaje), esto se puede ver en la cantidad
tan variada de sistemas automatizados de manera robótica que se han podido diseñar
como prototipos verdaderamente funcionales y que no solo harían de la vida
cotidiana algo muchísimo más seguro, fácil, cómodo y sano; si no que también
acelerarían drásticamente la búsqueda y desarrollo del conocimiento y
tecnología humanas. Tan solo pensemos en las ventajas que tendría tener robots
autosuficientes que nos permitan sembrar, cultivar y cosechar grandes
cantidades de alimentos con programas de cosechas rotativas que en base a
escáneres de nutrientes definan el cultivo más adecuado para cada suelo,
simplemente resolveríamos muchos problemas ambientales y sociales como el
hambre mundial que al ser un problema menos en el que pensar nos daría tiempo e
ingresos para desarrollar nuevas tecnologías y para comprender mejor nuestro
entorno a fin de optimizarlo. Lamentablemente dadas las características de
nuestros circuitos electrónicos actuales aun estamos a un largo camino de
llegar a ese punto, ya que son sumamente costosos de fabricar por la cantidad
de personas, permisos, materiales y procesos que hay detrás de cada uno, eso
sin mencionar que los algoritmos complejos de inteligencia artificial son tan
demandantes en cuanto a capacidad y velocidad de procesamiento que simplemente
uno o dos microchips no darían la talla ni aun que trabajaran a marchas
forzadas, por ello necesitamos una enorme cantidad (miles, tal vez cientos de
miles) de microchips, cables y otros materiales sumamente caros tan solo para
crear un pequeño robot que sepa recibir un balón y volverlo a lanzar.
Por otro
lado no solo los circuitos se encuentran atrasados en cuanto a desarrollo si no
también los mismos algoritmos de inteligencia artificial encontraron su propia
barrera la cual es igual o más difícil de superar que la de los circuitos.
Partiendo del concepto de que un algoritmo es una serie de pasos a seguir para
resolver una o más tareas, un programador debe comprender a cabalidad
primeramente cual es la tarea que quiere resolver y segundo y más importante,
comprender, explicar y desarrollar los pasos a seguir para resolver dicha
tarea, en otras palabras saber cómo funcionan las cosas para después hacerlas
funcionar. Es ahí donde los programadores encuentran su barrera porque a pesar
de llevar años y años estudiando el comportamiento y el pensamiento humano, no
estamos ni cerca de explicar y comprender como funciona en su totalidad nuestro
maravilloso cerebro del cual se especula no usamos en su totalidad, este hecho
ha provocado que muchísimos programadores se esfuercen por estudiar e
investigar el funcionamiento del cerebro
a fin de poder recrear el mismo proceso en un algoritmo que le permita a
nuestros robots no solo hacer tareas especificas si no tener la capacidad de
razonamiento y auto aprendizaje necesarias para las tareas más complejas y
autónomas, denominándolas verdaderamente “inteligentes”.
El último
problema que abordaremos aquí es más de carácter social que intelectual y
tecnológico. Es muy común que empresas de toda clase comiencen a reemplazar a
sus empleados poco a poco con maquinas programadas para cumplir distintas
tareas como mencionamos anteriormente, y eso ha provocado que cada día haya más
desempleo causando así pobreza. Pensando en todo lo que acabamos de decir, es
una pena imaginar que actualmente hay millones de personas que dadas sus
circunstancias económicas, geográficas o políticas no puedan tener acceso a los
beneficios de la tecnología y por ende a
una educación adecuada y ambientada en el entorno tecnológico provocando así
que sea más marcada cada vez la diferencia entre ricos y pobres; y en últimas
instancias haciendo más inaccesible la tecnología para la gente de escasos
recursos desechando así las palabras de Henry Ford “El verdadero progreso es el que pone
la tecnología al alcance de todos.”
En
conclusión, a pesar de todas las maravillosas posibilidades que tenemos de un
futuro brillante donde nuestra vida sea infinitamente más cómoda y feliz
gracias a los beneficios de la inteligencia artificial; y aunque todavía
tenemos un largo camino que recorrer en muchos ámbitos científicos sociales y
tecnológicos, seguramente veremos de cerca ese futuro en una época no muy
lejana.
Conclusión
de unidad 1: Escogí este tema en particular porque me encanta leer acerca de
avances tecnológicos orientados a la inteligencia artificial y me apasiona
muchísimo la computación. Yo creo que este tema está dando y dará mucho de qué
hablar por que el ser humano siempre se ha caracterizado por su enorme ingenio
para mejorar y aprovechar su entorno, sin embargo se ve descompensado con el
hecho de que muchas veces no pensamos en el impacto o riesgo que conlleva
emprender nuestros proyectos, no solo para otras personas sino también para
nuestro medio ambiente, precisamente pensar en el arduo camino que falta por recorrer y la
lectura me dieron las herramientas necesarias para poder realizar este
documento, pensé primero en que ideas iba a plantear y después como podría
plantearlas para que fuera ameno e interesante, entre otras cosas.
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